➤ «Queremos no perder ni un solo céntimo de los que llegan a Canarias para avanzar en la transición energética». ➤ «Necesitamos soluciones de emergencia en forma de baterías». ➤ «Hemos cogido una consejería en una situación crítica y estamos buscando las palancas para darle la vuelta».
El consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata, defiende que el Archipiélago vive «un momento clave» para modernizar un sistema eléctrico que califica de «crítico, desfasado y abandonado» y advierte de que perder financiación europea sería «un golpe» para la descarbonización.
Un cable “antiapagones”
Zapata celebra la entrada en funcionamiento del cable submarino que une Tenerife y La Gomera, aunque matiza que todavía está en fase de pruebas y comenzará a operar de forma efectiva en marzo. Lo describe como «un hito mundial estratégico», al alcanzar «más de 1.100 metros de profundidad en su tramo submarino y 42 kilómetros de longitud total».
El consejero explica que la infraestructura no elimina por completo el riesgo de cortes, pero sí «va a dar más seguridad y estabilidad al sistema eléctrico de La Gomera» y «reducirá de manera drástica las posibilidades de tener apagones y las vulnerabilidades de tener un sistema aislado».
Admite, no obstante, que la interconexión implica también riesgos compartidos: «Al estar conectados, si cae Tenerife podría darse esa situación también», en referencia a eventuales fallos en cascada.
Fondos europeos en riesgo
Otro de los frentes abiertos es la ejecución de los fondos Next Generation y de la estrategia de energía sostenible para las islas. Zapata reconoce que la situación «preocupa»: «Queremos no perder ni un solo céntimo de los que llegan a Canarias para avanzar en la transición energética».
El Gobierno autonómico solicita al Ministerio y a Bruselas una ampliación de plazos. Según sus cálculos, con un año adicional podrían superar el 80 % de ejecución de los proyectos previstos.
La estrategia energética supera los 300 millones de euros y, en conjunto, el Ejecutivo canario gestiona más de 1.500 millones en fondos europeos, de los que unos 500 corresponden a su consejería. «Hemos ejecutado ya de manera efectiva más de 160 millones», detalla, aunque insiste en que las singularidades logísticas de Canarias —transporte, suministros y servicios especializados— ralentizan las obras frente a la Península.
Concurso eléctrico y centrales obsoletas
Zapata también valora la resolución del concurso ordinario de generación eléctrica, que llevaba más de una década pendiente: «Hemos cogido una consejería en una situación crítica y estamos buscando las palancas para darle la vuelta».
Entre los avances, destaca el cierre definitivo de las centrales del Charco, en Fuerteventura, y de Candelaria, en Tenerife, además de una mayor descentralización del sistema en algunas islas para facilitar la penetración de renovables.
Sin embargo, reconoce que persisten carencias en determinadas zonas. «Hay algunas islas que todavía requieren un esfuerzo extra para dar plenas garantías a su sistema eléctrico», señala, tras la renuncia de operadores como Endesa en parte del concurso.
Baterías y soluciones de emergencia
En el caso de Gran Canaria y Las Palmas, el consejero considera urgente reforzar la red con almacenamiento energético: «Necesitamos soluciones de emergencia en forma de baterías».
Explica que cuentan con informes de Red Eléctrica que respaldan esta medida y que se trabaja en instalaciones temporales, además del futuro salto hidroeléctrico de Chira-Soria, cuya entrada en servicio aún tardará varios años.
Mientras tanto, insiste en que la prioridad es ganar tiempo y estabilidad: «Nuestro objetivo es modernizar un sistema obsoleto y hacerlo más flexible para que las renovables tengan cabida».