El alcalde de Telde denuncia la reiteración de vertidos en la costa del municipio, el cierre prolongado de playas clave y la falta de respuestas públicas por parte del Gobierno de Canarias ante un problema que, sostiene, afecta a la salud, la economía y la imagen de la ciudad.
El alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, advierte de que los últimos vertidos detectados en la costa no son un hecho aislado, sino la confirmación de un problema recurrente que la ciudadanía reconoce cada vez con mayor claridad. Olores intensos, restos viscosos y peces muertos han vuelto a aparecer en el litoral, reproduciendo un patrón ya vivido en episodios anteriores. Según explica, los vecinos identifican de inmediato estas señales y las comunican al Ayuntamiento, lo que activa los protocolos municipales de inspección y control.
Peña subraya que, mientras no se revise la concesión administrativa de las jaulas marinas y no exista una actuación firme por parte del Gobierno de Canarias, este tipo de situaciones seguirá repitiéndose. A su juicio, la hemeroteca demuestra que estos episodios se han producido durante años, aunque ahora cuentan con una mayor vigilancia ciudadana.
Playas cerradas y garantías sanitarias
El cierre de las playas de Melenara y Salinetas, dos enclaves fundamentales para Telde y para el conjunto de Gran Canaria, es una de las consecuencias más visibles de la situación. El alcalde recalca que decretar el cierre es relativamente sencillo, pero reabrirlas exige garantías sanitarias absolutas. «Hasta que no estén todos los controles perfectamente verificados por Salud Pública, este Ayuntamiento no va a abrirlas», afirma, recordando que en meses recientes las playas han permanecido más tiempo cerradas que abiertas.
Las actas levantadas por los técnicos municipales y las inspectoras de sanidad, añade, describen la misma composición de restos, la presencia de peces muertos y los olores característicos, lo que refuerza la gravedad del diagnóstico.
La respuesta de la empresa y las dudas abiertas
Peña se muestra crítico con la reacción pública de la empresa concesionaria, que niega su responsabilidad en los vertidos. El alcalde cuestiona de dónde proceden entonces unos restos que presentan las mismas características que en episodios anteriores y apunta a la necesidad de aclarar el origen real de la contaminación. “Si no son de ellos, alguien tendrá que explicar de dónde vienen”, sostiene, con ironía ante lo que considera una falta de explicaciones creíbles.
La detección de los peces muertos se ha realizado, según explica, gracias a avisos ciudadanos canalizados a través de plataformas de alerta y a la activación del dispositivo municipal, que incluye el uso de drones y personal técnico especializado.
Investigaciones que no avanzan
Otro de los puntos que genera mayor inquietud es la falta de información sobre la investigación abierta por la Fiscalía. Cuatro meses después, el Ayuntamiento no tiene constancia de ningún informe concluyente del Seprona. Para el alcalde, resulta llamativo que las autoridades autonómicas transmitan mensajes de normalidad cuando, en días como los actuales, la situación en las playas demuestra lo contrario.
Esta ausencia de información oficial, advierte, alimenta la sensación de oscurantismo y la especulación entre la población.
Soledad institucional y falta de apoyo político
Juan Antonio Peña denuncia la falta de respaldo institucional al Ayuntamiento de Telde. Asegura que ningún consejero, director general ni responsable de Pesca ha dado explicaciones públicas ni se ha reunido con los vecinos afectados. Tampoco, afirma, ha habido pronunciamientos claros de otras administraciones en defensa de los intereses de la ciudadanía.
«El Ayuntamiento de Telde está solo», insiste el alcalde, quien contrasta esta ausencia con el apoyo explícito que, según señala, han recibido las empresas concesionarias por parte de otros cargos públicos. A su juicio, la cuestión es clara: o se está del lado de los vecinos y su derecho a un litoral limpio y seguro, o se defienden otros intereses.
Impacto social, económico y en la imagen de la ciudad
Más allá del ámbito medioambiental, Peña alerta del daño que esta situación provoca en la imagen turística de Telde y en su tejido económico. Relata que hoteles y visitantes preguntan qué está ocurriendo y si el problema afecta a todas las playas, mientras se invierten recursos en promocionar el destino en ferias turísticas. Para el alcalde, se está poniendo en riesgo la reputación de la ciudad, la actividad de la restauración y la vida cotidiana de los vecinos, que ven alteradas sus rutinas y espacios de ocio.
En este contexto, reclama transparencia, información clara y una investigación a fondo que determine si este modelo de explotación debe continuar o si ha llegado el momento de replantearlo. «La ciudadanía tiene derecho a saber la verdad y a que esto no se diluya con el tiempo para volver a repetirse», concluye.