Ocho de cada diez canarios valoran de forma positiva al empresariado, según un estudio

Presentación del Barómetro del Empresario | Foto: CEOE

Presentación del Barómetro del Empresario | Foto: CEOE

El director de la Asociación de Empresa Familiar de Canarias, Luis Delgado, explica que el barómetro nace de una preocupación compartida por distintos ámbitos empresariales ante la persistente «demonización» del empresario.

La percepción social del empresariado en Canarias es hoy notablemente más favorable de lo que a menudo sugiere el debate público. Así lo constata el Barómetro del Empresario 2025, una iniciativa impulsada por la Asociación Valenciana de Empresarios y la Asociación de Empresa Familiar de Canarias, con el apoyo de la CEOE de Tenerife y la Confederación Canaria de Empresarios. El estudio, presentado recientemente en las islas, ofrece una radiografía detallada del tejido productivo y de la imagen que la ciudadanía tiene de quienes generan actividad económica. 

El director de la Asociación de Empresa Familiar de Canarias, Luis Delgado, explica que el barómetro nace de una preocupación compartida por distintos ámbitos empresariales ante la persistente “demonización” del empresario en determinados discursos públicos. La iniciativa, señala, busca aportar datos objetivos para contrastar esa percepción con la realidad social y económica.

«Se decidió hacer un estudio que demostrara, por un lado, la aportación real y cuantificada del empresariado a la sociedad española y, por otro, testear de manera científica la opinión que la ciudadanía tiene sobre los empresarios».

Un tejido empresarial muy atomizado

El informe incluye un análisis cuantitativo elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, que por primera vez desciende al detalle del caso canario. Los resultados confirman una característica ampliamente conocida, aunque con matices relevantes: el predominio casi absoluto de la microempresa: «En Canarias, el 92 % de las empresas son microempresas, con entre cero y diez trabajadores. A nivel nacional el porcentaje es del 88 %, lo que demuestra que aquí el tejido empresarial está aún más fragmentado».

Delgado reconoce que este modelo tiene algunas ventajas, pero subraya sus limitaciones estructurales, especialmente en términos de crecimiento e internacionalización. El reducido tamaño dificulta ganar competitividad y salir al exterior, lo que frena la evolución hacia empresas medianas y grandes: «Nadie empieza siendo una empresa gigante, pero la tasa de crecimiento es muy baja y eso genera problemas, sobre todo cuando se trata de internacionalizarse».

De lo local a lo global

Pese a esas dificultades, el director de la asociación destaca que Canarias cuenta con ejemplos claros de empresas familiares que han logrado expandirse más allá de su entorno inmediato, tanto dentro del archipiélago como fuera de él: «Lo que nace en pequeños municipios suele crecer primero en la isla, luego en ambas provincias y, en algunos casos, llega al norte de África o a la Península. Tenemos empresas canarias con una presencia exterior enorme».

Este proceso gradual, apunta, demuestra que el tejido empresarial canario no es estático, aunque necesita condiciones más favorables para consolidar su crecimiento.

Una valoración social mejor de lo esperado

Uno de los datos más relevantes del barómetro es el referido a la percepción ciudadana. Lejos de la imagen negativa que a veces domina el debate público, los resultados muestran un respaldo social amplio al empresariado canario: «Ocho de cada diez ciudadanos valoran de forma positiva o muy positiva a los empresarios, y siete de cada diez consideran que esa imagen ha mejorado o se ha mantenido en los últimos años».

Para Delgado, estos datos evidencian una diferencia clara entre el “ruido” mediático y la opinión real de la población, medida con criterios científicos y una muestra independiente: «Hay más ruido que realidad. Cuando se pregunta de manera rigurosa, el apoyo y el reconocimiento son claros».

Un cambio generacional

El director de la Asociación de Empresa Familiar de Canarias atribuye parte de esta evolución positiva a un relevo generacional en la forma de entender la economía y el papel del empresario: «Quizás las generaciones mayores arrastran ciertas rémoras del pasado, pero las tendencias actuales son mucho más claras: se reconoce que quien genera economía y empleo es el empresario».

A su juicio, la ciudadanía es cada vez más consciente del esfuerzo que implica emprender, mantener una empresa y sostener empleo, especialmente en un contexto económico complejo.

Reconocimiento social, asignatura pendiente en lo público

Aunque los datos del barómetro reflejan una valoración cercana al notable alto, Delgado considera que ese reconocimiento no siempre se traslada al ámbito político o mediático: «Sociológicamente el empresariado está muy bien valorado, casi en un sobresaliente. Ojalá ese reconocimiento tuviera la misma relevancia en el debate público y político».

El Barómetro del Empresario 2025 se presenta así como una herramienta para aportar datos objetivos y contribuir a un debate más equilibrado sobre el papel de las empresas y de las familias empresarias en el desarrollo económico y social de Canarias.