La gerente de la productora cultural, Natividad Santana, expresa su alivio y reivindica la profesionalidad y la transparencia de una empresa con más de tres décadas de trayectoria, después de un proceso que ha tenido un fuerte impacto personal, familiar y laboral.
La gerente de Camino Viejo Producciones, Natividad Santana, expresa su alivio y satisfacción tras el archivo de la causa judicial que durante año y medio ha puesto bajo sospecha la actividad de su empresa, un proceso que califica de «duro, intenso y profundamente dañino» tanto en el plano profesional como personal. La decisión judicial, conocida este jueves, pone fin a un periplo que, según relata, ha tenido un impacto directo en su familia, en el equipo de trabajadores y en el conjunto de colaboradores y proveedores vinculados a la productora cultural.
Santana subraya que siempre mantuvo la confianza en la justicia y en la forma de trabajar de su empresa, construida a lo largo de más de tres décadas con criterios de profesionalidad y transparencia. Recuerda que desde el primer momento colaboraron con la Fiscalía, aportando toda la documentación requerida y explicando de manera clara el funcionamiento interno de la productora. A su juicio, el archivo confirma que la gestión se ajustó en todo momento a la legalidad y a los estándares que han caracterizado la trayectoria de Camino Viejo.
El desgaste del proceso y el juicio público
Más allá del procedimiento judicial, la gerente denuncia el daño provocado por lo que define como un «juicio público» paralelo, alimentado por informaciones que cuestionaron su imagen y la de la empresa sin contrastar su versión. Asegura que esa exposición mediática y política tuvo consecuencias reales, con pérdida de ingresos y utilización de su nombre en debates institucionales ajenos a los hechos investigados. «Nuestra dignidad y nuestra profesionalidad se vieron arrastradas al lodo», lamenta.
Santana explica que el impacto emocional ha sido profundo y reconoce que ahora se abre una etapa de reconstrucción personal y familiar. Tras 18 meses de tensión, afirma que la resolución judicial ha supuesto un punto de inflexión, hasta el extremo de poder “dormir por primera vez con tranquilidad” desde que comenzó el proceso. En ese camino destaca el apoyo recibido por parte de trabajadores, artistas, programadores y responsables públicos que mantuvieron su confianza.
Defensa del derecho a la verdad
La responsable de Camino Viejo Producciones reivindica la libertad de prensa, pero reclama también el derecho a la verdad y al contraste informativo. Critica que nunca fue contactada para ofrecer su versión de los hechos y que se dieran por ciertas acusaciones que finalmente no han prosperado. A su entender, este caso debe servir de reflexión sobre el daño que pueden causar las acusaciones públicas sin respaldo judicial firme.
Con la causa archivada, Santana asegura que su única intención es «seguir trabajando» y pasar página, centrada en la creación y producción cultural en Canarias. Reafirma su compromiso con la transparencia y la profesionalidad, y mira al futuro con la voluntad de que la empresa, de carácter familiar, continúe su labor en manos de las próximas generaciones. «Camino Viejo tiene futuro», concluye, agradeciendo el respaldo recibido durante uno de los momentos más difíciles de su trayectoria.