Óscar Hernández denuncia la inacción internacional ante la deriva autoritaria en Venezuela

Óscar Hernández en los estudios de El Espejo Canario

Óscar Hernández en los estudios de El Espejo Canario

El presidente de Municipalistas Primero Canarias y alcalde de Agüimes describe el momento actual como una mezcla de desconcierto y alarma, impropia —a su juicio— del siglo XXI.

La escalada de tensiones políticas en Venezuela y el papel de las grandes potencias han vuelto a situarse en el centro del debate público. En este contexto, el presidente de Municipalistas Primero Canarias y alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, expresa una profunda preocupación por la falta de respuestas efectivas de la comunidad internacional ante lo que considera una vulneración reiterada de las normas básicas de convivencia democrática 

«Una sensación de asombro e incredulidad»

Hernández describe el momento actual como una mezcla de desconcierto y alarma, impropia —a su juicio— del siglo XXI. Considera incomprensible que los organismos internacionales y las potencias mundiales se limiten a declaraciones retóricas sin adoptar medidas reales frente a decisiones unilaterales que alteran el equilibrio global. En este sentido, apunta directamente al expresidente estadounidense Donald Trump, al que acusa de actuar como «el abusón del patio del colegio» sin que nadie sea capaz de ponerle límites.

Crítica al orden internacional

El dirigente municipalista lamenta que situaciones recientes como la invasión de Ucrania o la guerra en Gaza no hayan tenido una respuesta proporcional por parte de la comunidad internacional. A su entender, estos precedentes envían un mensaje peligroso a la ciudadanía: que la fuerza se impone a las normas y que los marcos multilaterales son incapaces de garantizar la convivencia entre países con intereses y sensibilidades distintas.

Democracia bajo sospecha

Hernández se muestra especialmente crítico con el hecho de que en Estados Unidos, país que históricamente se presenta como referente democrático, hayan alcanzado el poder figuras políticas con un amplio historial judicial. A su juicio, este fenómeno revela que los intereses económicos y geopolíticos pesan más que la defensa real de la democracia y de la libre expresión de los pueblos.

Venezuela y el temor a una transición tutelada

Sobre el futuro venezolano, el presidente de Municipalistas Primero Canarias duda de que pueda producirse una transición democrática auténtica si esta queda condicionada por intereses externos. Considera que no existe una voluntad real de favorecer un sistema transparente y participativo, ya que ello dificultaría el control político y económico del país. En este escenario, advierte también del riesgo de un efecto dominó que afecte a otros países de la región.

«El único lenguaje que entienden es la firmeza»

Hernández defiende que solo una respuesta internacional firme y coordinada podría frenar esta deriva, poniendo como ejemplo la actitud de China, que ha respondido con medidas contundentes cuando ha visto amenazados sus intereses. Su indignación, admite, nace de un rechazo visceral a cualquier forma de abuso de poder, especialmente cuando se ejerce contra los más débiles.

El dirigente concluye con una reflexión pesimista pero clara: mientras la comunidad internacional no actúe con determinación, la defensa de la democracia seguirá siendo un discurso vacío, incapaz de proteger a los pueblos frente a quienes gobiernan desde la imposición y el miedo.