Nueva Canarias denuncia la ruptura del orden internacional tras la intervención de EEUU

Luis Campos | Foto: Parlamento de Canarias

Luis Campos | Foto: Parlamento de Canarias

El presidente de los nacionalistas, Luis Campos, alerta de la consolidación de un modelo de relaciones internacionales basado en la imposición de la fuerza

El presidente de Nueva Canarias, Luis Campos, expresa una dura crítica a los últimos acontecimientos en Venezuela, que enmarca en un escenario global de creciente inestabilidad y quiebra de las reglas básicas del derecho internacional. A su juicio, la actuación de Estados Unidos supone un ataque militar «absolutamente ilegal» de un Estado sobre otro y representa un nuevo paso en la erosión del sistema de relaciones internacionales construido tras la Segunda Guerra Mundial.

Una intervención «ilegal» y sin precedentes recientes

Campos señala que, más allá de las valoraciones que puedan hacerse sobre el régimen de Nicolás Maduro o la situación interna del país, la intervención estadounidense supera el marco venezolano y afecta al conjunto del orden mundial. El dirigente nacionalista alerta de la consolidación de un modelo de relaciones internacionales basado en la imposición de la fuerza: «Estamos asistiendo a la prevalencia cada vez más acusada de la ley del más fuerte como elemento de relación internacional», afirmó.

Doble rasero de la comunidad internacional

El presidente de Nueva Canarias critica lo que considera una respuesta desigual de la comunidad internacional ante conflictos similares. Comparó la reacción frente a la invasión rusa de Ucrania, que activó sanciones y mecanismos de presión, con la actitud ante las acciones de Israel en Palestina o de Estados Unidos en Venezuela: «Cuando actúa Rusia se activan todos los mecanismos de boicot, pero cuando lo hace Israel con el apoyo de Estados Unidos, o Estados Unidos directamente, se mira hacia otro lado», denuncia.

Riesgos para la estabilidad global

Campos advierte de que esta dinámica no solo afecta a Venezuela, sino que tiene consecuencias directas sobre la estabilidad del Caribe y de América Latina, con posibles derivadas en la paz mundial. A su entender, el mensaje que se lanza al resto de países es especialmente preocupante, al normalizar la amenaza y la coerción como herramientas políticas: «La amenaza ya se ha extendido de manera clara a otros países como Cuba, Colombia o México, e incluso a territorios europeos como Groenlandia», subraya.

Un desorden mundial comparable al siglo XX

En su análisis, el líder de Nueva Canarias sitúa el momento actual como uno de los más convulsos de las últimas décadas, comparable a los inicios del siglo XX, con grandes potencias imponiendo su voluntad sin un marco efectivo de contención internacional. Campos incluye en este escenario tanto a Rusia y China como al papel «desestabilizador» que, a su juicio, está desempeñando Estados Unidos: «Habría que remontarse a principios del siglo XX para ver un desorden mundial similar», concluyó.

Una mirada crítica desde Canarias

Nueva Canarias considera que esta deriva global no puede analizarse de forma aislada y defiende la necesidad de una posición firme en favor del multilateralismo y del respeto al derecho internacional. Para Campos, lo ocurrido en Venezuela es una advertencia de un modelo de relaciones internacionales que amenaza con extenderse y cuyas consecuencias aún están por definirse.